Categoría: Esperanza en el Futuro

Para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna.

Pero Cristo como hijo sobre su casa, la cual casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin la confianza y el gloriarnos en la esperanza.

La cual tenemos como segura y firme ancla del alma, y que penetra hasta dentro del velo.

Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos.

Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado.