14 de Julio: Realmente Valioso

Palabra:

“Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto” (1 Timoteo 6:6-8)

Actualmente el mundo se encuentra sumido en un proceso de olvido de los valores humanos, motivado por su afán por lo material, que ha cambiado sus prioridades a otras, aparte de cultivar una relación con Dios.

Una consultora laboral reveló que en las principales economías mundiales, los trabajadores sienten que es cada vez más necesario incurrir en prácticas deshonestas como el tráfico de influencias para tener éxito, por los altos niveles de competitividad y exigencias del mercado. Concluye diciendo que muchos líderes “han perdido su brújula moral” y “aceptan las maniobras corporativas como un mal necesario”

Las escrituras de hoy hablan de la formación que Pablo quiso inculcar al joven Timoteo en la continuación de su ministerio, hablándole de la necesidad de buscar alejarse de las tentaciones que podrían causar el amor al dinero y el deseo de enriquecerse. Le recordó que tales aspiraciones  había hecho que algunos se perdieran, cedieran a las tentaciones y abrazaran “muchas codicias necias y dañosas” (1 Timoteo 6:9). El apóstol consideraba que “el amor al dinero” (no el dinero en sí) era causa de “todos los males” (v. 10); en especial, al desplazar la dependencia de Dios.

Cuando aprendamos que el Dios es la fuente de todo lo que tenemos, encontraremos en Él la satisfacción que las posesiones materiales no brindan. Cuando procuremos acercarnos cada día más a su palabra, conociéndolo y madurando nuestro carácter y nuestra fe en Él, veremos las maravillosas riquezas que habremos conquistado y que a diferencia de lo estrictamente material, representan la verdadera fuente de vida; el amor de Dios.

Oración:

Señor, ayúdame a derribar los obstáculos que se interponen en mi camino y me alejan  de ti. Concédeme el discernimiento para entender que los bienes materiales son necesarios para mi cuerpo, pero Tu amor además de necesario, es indispensable para mi alma y mi espíritu. Amén

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